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José Mujica: hay una lucha por los derechos, pero no se olviden de pelear por el derecho a la vida de las próximas generaciones

“El homo sapiens está en una encrucijada ante un posible holocausto ecológico: puede ser un héroe o puede ser macabro.“ José Mujica advirtió así cuáles son los próximos desafíos de la humanidad, en especial de los hombres de ciencia, quienes no acceden a la dirección política de este mundo globalizado y regido por las reglas ciegas del mercado mundial, una máquina egoísta capaz de llevar hasta los límites a la naturaleza y la vida como la conocemos.

¿Tendremos tiempo de arreglar este desaguisado?, inquirió Mujica a quienes asistieron al encuentro de la Fundación Siembra, integrado por un conjunto de técnicos y militantes políticos y sociales, progresistas y de izquierdas, que se reunieron para analizar el mundo del trabajo en tiempos de algoritmos, este miércoles 15 en el teatro El Galpón.

 

“Corremos el inmenso peligro de ser sepultados por el éxito; la civilización capitalista capturó a la ciencia y la impulsó, multiplicando la tecnología y la productividad, creando el basamento material de esta fantástica civilización que nos dio éxitos maravillosos, pero no puede parar porque su motor es el egoísmo”, sintetizó.

 

Esta civilización no tiene dirección política, está manejada por el mercado en medio de una explosión tecnológica, dijo. Pero la naturaleza tiene límites que no solo se expresan en el cambio climático, hay miles de pequeñas manifestaciones de la naturaleza de las cuales el ser humano apenas puede darse cuenta.

 

Esto la ciencia lo sabe, comprende Mujica. Pero no gobierna la ciencia sino una política débil en un mundo que debe tomar decisiones globales. Hoy, el “sapiens” sabe lo que debe hacer pero no puede porque no tiene una dirección política capaz de enfrentar los intereses que debe enfrentar. “Entonces, la gran pregunta es: ¿iremos hacia el holocausto ecológico?”, interpeló.

 

“Mi generación soñó y sigue peleando por un mundo más justo porque cree, en definitiva, que el hombre no solo puede llegar a la Luna, sino que tiene capacidad para crear un mundo mejor porque tiene conciencia. ¿Pero la humanidad tendrá tiempo de desandar el gran desaguisado que armamos en este planeta?”.

 

Añadió que su generación vivió bajo el peligro del holocausto nuclear, pero estaba en manos de una decisión política. La civilización actual depende del mercado, sometido al juego de intereses.

 

Por ejemplo, ¿qué pasó con esta pandemia? Para Mujica, era lógica la colectivización de las patentes para fabricar todas las vacunas posibles y dar la respuesta más rápida. “Sin embargo la propiedad del conocimiento fue más fuerte que la defensa de la vida y, si esto pasó frente a la pandemia, ¿cómo corregir la temperatura media del mundo?, ¿cómo acotar las medidas para no pudrir los océanos?”.

 

Marcó como desafío la participación de la ciencia en la dirección política. Y añadió otros: ¿las máquinas inteligentes tienen que pagar impuestos si buscamos justicia social?, si no se construyen bienes públicos no hay con qué solventar los derechos que se adeudan, como el primer salario masivo, que debe ir a las mujeres pobres con hijos.

 

Confirmó que hay luchas reivindicativas hacia adelante, pero solicitó: “no se olviden de la defensa de la vida”. Porque no solo hay que pelear por una sociedad más justa, hay que pelear por el derecho a vivir de las próximas generaciones. Y finalizó: “Este aprendiz de brujo llamado “sapiens” es demasiado peligroso, ni es ni puede ser un dios; pero puede ser héroe. O puede ser macabro”.

 

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